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El dermatólogo nos debe revisar los lunares cada año

En verano descubrimos nuestra piel en la piscina y en la playa de forma que le prestamos más atención a nuestro cuerpo. Es entonces cuando a los dermatólogos nos surgen la mayor parte de las consultas para revisión de “lunares”.

Los lunares, también llamados nevus son un tipo de proliferación celular benigna (o tumor, así es como lo denominamos, SIN que ello implique malignidad) muy común formada por células que se denominan “nevocitos” y que tienden a retener pigmento.

Nevus

Las revisiones periódicas de los lunares o nevus es la mejor forma que tenemos los dermatólogos para prevenir o detectar precozmente el melanoma. El melanoma es un tumor maligno de la piel con mal pronóstico si se diagnostica tarde. Es decir, la supervivencia depende de la precocidad con que se detecte el melanoma. Es un cáncer de piel que puede ocasionar la muerte incluso a personas jóvenes.

Al igual que sabemos que las mujeres deben realizarse mamografías periódicas para el diagnóstico precoz de cáncer de mama, todos debemos saber la importancia que tiene la valoración periódica de los lunares por parte del dermatólogo.

Los dermatólogos detectamos aquellas lesiones sospechosas que exigen vigilancia estrecha o bien su extirpación. Además, durante estas revisiones es frecuente la detección otros tipo de cáncer de piel de tipo no melanoma que puede ser exitosamente tratado de forma precoz.

Las revisiones periódicas de lunares están especialmente indicadas en algunas personas:

  • Aquellas con gran número de nevus (más de 50-100)
  • Nevus atípicos
  • Antecedentes de quemaduras solares importantes o numerosas
  • Personas con piel y ojos claros
  • Antecedentes familiares de primer grado de melanoma
  • Personas con lunares de nacimiento de más de 10 cm

En las revisiones de lunares los dermatólogos utilizamos un instrumento llamado dermatoscopio. La dermatoscopia nos permite ver los nevus con un grado de detalle que va mucho más lejos que nuestro ojo desnudo.

En algunas personas indicamos la realización periódica de la llamada dermatoscopia digital o registro digital de imágenes dermatoscópicas de los lunares de un paciente que permite la comparación en el tiempo.

Recomendamos acudir al dermatólogo para la revisión de lunares cuando la piel no está bronceada, siendo la época ideal la primavera o principio del verano. Esto es debido a que la radiación solar puede alterar temporalmente los nevus y suscitar dudas en su interpretación.

Recomendamos que cada persona realice autovigilancia periódica. Para ello se ha propuesto una sencilla regla del “ABCDE” que recuerda qué características deben alertarnos:

  • A: asimetría en ejes
  • B: bordes irregulares
  • C: varios colores
  • D: diámetro mayor de 6 mm
  • E: evolución o cambios

No debemos olvidar que los lunares pueden experimentar cambios a lo largo de la vida: aumento del número, pigmentación, abultamiento…muchos de estos cambios son normales, pero siempre es preferible consultarlo con un dermatólogo.

Para finalizar quiero recordaros el impacto positivo que puede tener en la salud la visita regular al dermatólogo. En algunas regiones, como Australia, la incidencia de melanoma ya ha comenzado a disminuir gracias a la fotoprotección y las revisiones periódicas por el dermatólogo.

TUDERMA